Balanceando la ecuación


Todo se reduce a esto, durante nuestra experiencia de vida todos sin excepción tenemos dos piezas principales:

1. Los acontecimientos que podemos controlar

2. Los acontecimientos que no podemos controlar.

1.

La paz se encuentra en tener coherencia emocional con nosotros mismos entre lo que pensamos, decimos y hacemos, suena algo sencillo pero no es tan simple pues a veces tenemos más de una voz dentro, una parte quiere algo y otra no, la mente dividida, y es aquí donde tenemos que profundizar dentro de nosotros mismos para conocernos mejor, eliminar el ruido de opiniones y programaciones externas, estar a solas con nosotros y nuestros propios demonios para enfrentar y aceptar lo que realmente somos, aceptar nuestras dos partes la que nos gusta y la que no de nosotros mismos, así dejar de pelear contigo mismo, te aceptas y haces la paz dentro de ti con todas tus facetas, esto es encontrar la paz dentro de ti.

Una vez que te aceptas a ti mismo redefinirás tu vida, tus gustos, lo que es mejor para ti, tus hábitos, te respetarás antes que otra cosa y así se comenzará a trasformar tu vida en el exterior, tus decisiones serán más acertadas pues ya van dirigidas hacia tu bienestar.

2.

Aún así existen cosas que no podemos controlar cierto? y entonces si he logrado hacer todo lo que está en mis manos para mejorar mi experiencia por qué sigo sin tener la vida que deseo?

Esta es la otra parte de la ecuación, la cual sin contemplarla se puede volver a caer en la frustración y en un abismo incluso más profundo por decepción.

Es necesario aceptar esta parte, la que no podemos controlar, lo que escapa de nuestras manos sin embargo la manera para poder estar en paz incluso ante la incertidumbre es la rendición es entender que no se gana nada resistiéndola y que aceptando la situación y acoplándola como parte de ti puedes transformarla para que en lugar de que te reste, te sume.

Cuando te sientas atrapado o estancado en una situación indeseable siempre tienes por lo menos 1 de 3 opciones: 1. Cambiarla, 2. Retirarte o 3. Aceptarla

Cuando no te queda más que aceptarla puedes estar seguro que no es por casualidad y es algo que tienes que experimentar para tu mayor bien y mientras menos resistencia y mayor aceptación más fácil será la transición, esto no significa que te resignes, significa que si estás atrapado en el lodo de nada sirve rechazar el hecho, es aceptar que estas atrapado en el lodo y comenzar a hacer lo que tengas que hacer para salir de ahí, aunque muchos se quedan simplemente dentro del lodo quejándose de por qué están ahí y dentro de su frustración patalean y se hunden más.

Una vez que decides dejar de luchar contra las cosas que no puedes controlar verás que dentro de cada situación tu tienes cierto margen para maniobrar y es aquí donde está la clave para que incluso ahora puedas encontrar paz que es lo mismo que felicidad, y es que en la situación en la que estés siempre puedes dar lo mejor de ti a cada instante estamos eligiendo entre dar amor o miedo, lo que des es lo que estás sembrando y lo que siembres cosecharás.

La verdadera plenitud se encuentra en ti, hasta hace poco entendí lo que esto realmente significaba pues había tantas cosas que no me gustaban y que escapaban de mi control pero esto se refiere a que cuando estás bien contigo mismo, contento con tu persona (resultado de lo expuesto en el punto 1. lo que sí puedes controlar) no te importa tanto lo que tengas enfrente simplemente serás tu y creo que no hay mayor libertad que dejarte ser tu, dejas de perseguir algún tipo de status, persona, bien material o reconocimiento para sentirte realizado, puedes conseguirlo pero tu felicidad ya no depende de eso, te has vuelto suficiente para ti mismo, aprendes a divertirte en donde estés, a dar lo mejor sin apegos, sabes lo que estás dispuesto y lo que no, te das tu lugar, dejas de buscar escenarios ideales para ser feliz, te liberas de eso y simplemente aprendes a entregarte a cada instante.


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